. Conócenos – Renovathon&Greenpeace

Conócenos

Greenpeace insiste en que la lucha contra la pobreza energética pasa por mirar más allá de los bajos ingresos en el hogar y abordar la grave deficiencia energética de las viviendas, la brecha de género o los elevados precios de la energía.

reenpeace ha realizado y realiza campañas en todo el mundo por temas como la agricultura ecológica, los bosques, el cambio climático, contra el consumismo, por la democracia y el contrapoder, el desarme y la paz y el cuidado de los océanos.

Dentro de estas campañas damos visibidad dentro de este hackathon a las campañas relacionadas con la pobreza energética.

¿Que es la pobreza energética?

La pobreza energética es la situación en la que un hogar es incapaz de pagar una cantidad de energía suficiente para la satisfacción de sus necesidades domésticas y/o cuando se ve obligado a destinar una parte excesiva de sus ingresos a pagar la factura energética de su vivienda.

Es la dificultad en el hogar para satisfacer sus necesidades básicas de energía y se traduce en impactos sobre el bienestar de las personas que lo habitan como falta de confort térmico, reducción de la renta disponible para otros bienes y servicios, malas condiciones de habitabilidad, riesgo de impago y desconexión.

Un poco de contexto para entender la relevancia de la transición energética:

En este contexto, de una transición energética que ya ha empezado, se dan dos incógnitas clave: su velocidad y su capacidad para aliviar o agravar las desigualdades existentes. Por eso, junto con el trabajo para que la ambición climática sea la necesaria, entendemos que es el momento de construir modelos de referencia prácticos y teóricos para que la transición energética no deje a nadie atrás.

En un contexto en el que, incluso en Europa, los estados son incapaces de prevenir que las empresas contaminen el aire y el agua y pongan en grave peligro la vida humana, es clave seguir luchando por derribar la impunidad de las grandes corporaciones en todo el planeta.

Para contribuir a la lucha contra el cambio climático sin dejar a nadie atrás hay que abordar las desigualdades inducidas por esa impunidad y proponer alternativas. En España también identificamos síntomas de las estructuras de poder sobre las que se sustenta la desigualdad en favor de las grandes corporaciones, en la forma de la pobreza energética.

Las acciones que se han planteado desde el Gobierno para la lucha contra la pobreza energética (bono social y sus versiones posteriores) siguen siendo ayudas al consumo: perpetuando la situación de pobreza energética de los hogares, manteniendo las desigualdades y la dependencia de las grandes empresas eléctricas y su producción contaminante. En definitiva, no trata la energía como un derecho.

Sin embargo, hemos reivindicado en múltiples ocasiones que sería más coherente ayudar a los hogares vulnerables a sumarse a la transición energética: impulsando el proceso de democratización de la energía, ayudando a los hogares a ser menos dependientes de la compra de energías contaminantes de las eléctricas, promoviendo la cohesión social y tratando estos mecanismos como herramientas para ejercer un derecho.

La estrategia nacional contra la pobreza energética 2019-2024 del Gobierno, si bien ha avanzado en medidas de protección del consumidor, aún no lo plantea en estos términos. Estos elementos son los que subyacen al concepto del open campaign del reto seleccionado Electric Woman.

Para el año 2018, el coste del bono social eléctrico fue de unos 200 millones de euros. Entre 3,5 y 8,1 millones de personas, en función del indicador utilizado, se encuentran en situación de pobreza energética. En España sin embargo sólo 1,7 millones de personas son beneficiarias del bono social eléctrico y muchas lo son por familia numerosa (no por vulnerabilidad a la pobreza energética).

Con 200 millones de euros al año se podrían instalar energías renovables suficientes para dar luz a una gran parte de estas familias y dar paso para usar ese dinero, en los años sucesivos, para otras actuaciones estructurales que garanticen el derecho al acceso a una energía limpia y asequible.